Hola, soy Sonia
Mamá de Byron y creadora de Leoniaessence
Desde muy pequeña he tenido una alta sensibilidad.
Sentía una conexión profunda con los animales y con la naturaleza.
Observaba, sentía, escuchaba… incluso antes de saber que eso era un don.
Siempre que me preguntaban qué quería ser de mayor decía lo mismo: veterinaria.
Sin saber que, aunque no seguiría ese camino académico, la vida me llevaría igualmente a ayudarles… pero desde otro lugar.


Todo empezó a cobrar sentido cuando llegó Bayron a mi vida.
Desde muy pequeñito sufrió problemas de piel: picores, brotes constantes, reacciones que no cesaban. Probamos de todo. Yo estaba desesperada, cansada, sintiéndome sola y sin respuestas.
Los diagnósticos siempre eran los mismos: alergia ambiental, proceso crónico, habrá que convivir con ello.
Pero dentro de mí había una certeza muy clara: no era por ahí.
Sentía profundamente que algo importante no se estaba mirando.
Decidí plantarme y escuchar a mi intuición. Empecé a observar de verdad.
A retirar todo aquello que sentía que no le hacía bien.
A crear yo misma sus cuidados, desde lo más esencial, desde las plantas, desde la escucha profunda. Y aquello que dijeron que era crónico dejó de serlo.
Bayron sanó sus problemas de piel.
A partir de ahí, otras familias empezaron a pedirme ayuda.
Casos muy parecidos al nuestro: problemas de piel, alergias, desequilibrios que nadie conseguía mejorar.
Llegaban cansadas, asustadas, sin esperanza, exactamente como yo me había sentido. Y una y otra vez ocurría lo mismo: cuando dejaba de aplicar lo que dañaba y acompañábamos desde la causa, sus peludos empezaban a mejorar.
No hablaba de “curar”. Hablaba de devolver el equilibrio.
Ahí entendí algo muy profundo.
Me hice una promesa: acompañar a otras familias para que no volvieran a sentirse solas, perdidas o sin opciones.


Byron me había mostrado exactamente a qué había venido. Me ayudó a reconocer quién era yo realmente y cuál era mi propósito.
Descubrí que tengo una capacidad muy especial: la de escuchar de verdad, la de sentir lo que un cuerpo necesita, la de ver lo que otros no ven, y saber cómo acompañar cuando nadie más sabe por dónde empezar.
A lo largo de este camino me he formado en fitoterapia, formulación natural, aromaterapia, terapias florales y otras disciplinas. Pero con el tiempo comprendí algo esencial: yo ya sabía hacerlo antes de estudiar. Los estudios solo dieron estructura y lenguaje a una sabiduría ancestral que ya habitaba en mí. Hoy acepto y honro mi sensibilidad. Algo que durante años intenté esconder y que ahora agradezco profundamente, porque es lo que está ayudando a tantos animales a recuperar su equilibrio.

Trabajo con las plantas, con la intención, con la escucha y con el amor. No encontrarás aquí protocolos genéricos ni recetas iguales para todos. Cada caso es único. Cada ser es único.
Mi forma de trabajar no actúa solo en el plano físico. Acompaña cuerpo, energía y emoción.
Esto no es la cosmética natural que te venden. Es un cuidado profundo que trabaja a muchos niveles a la vez.
Aquí encontrarás un espacio donde te sentirás escuchada, observada y acompañada de verdad.
Este proyecto existe para eso: para cuidar desde otro lugar, con conciencia, sin miedo.
Y si has llegado hasta aquí, no es casualidad.
Tu intuición te ha traído.
Escúchala. Ella nunca se equivoca 🤍
Y si sientes que este enfoque conecta contigo y quieres que valoremos tu caso, puedes escribirme y reservar una llamada.
Estaré encantada de acompañarte.
